Acompañada por el abogado Carlos Beraldi y el exjuez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni, Cristina se presentó en el despacho del juez Ercolini, quien lleva adelante la investigación sobre el enriquecimiento del empresario Lázaro Báez, sus vínculos con la obra pública.
Además de la ex presidenta, deberán presentarse en los Tribunales Federales el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el ex Secretario de Obras Públicas, José López y otros funcionarios nacionales y de la provincia de Santa Cruz, además del propio Báez.
Para los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, la investigación apunta a un "plan criminal" en "detrimento del erario público" que benefició al empresario Lázaro Báez con más de dos mil doscientos millones de dólares en contratos viales.
Luego de estar frente al juez más de dos horas, hizo declaraciones a los medios que se encontraban fuera de los Tribunales de Retiro y dijo que la acusación que le hacen ’es un disparate mayúsculo’ . También explicó que con su abogado presentaron ’un escrito pidiendo la nulidad" de la causa y afirmó que no es ’amiga ni socia comercial de Lázaro Báez’.
Cristina argumentó que todo esto "es una maniobra regional y del actual Gobierno que trata de tapar el desastre económico y social que hoy tiene la Argentina". Además denunció: ’buscan proscribirme, lo dicen claramente los dirigentes opositores; alguna denunciadora profesional de la oposición lo dice directamente… Yo creo que buscan la proscripción de un movimiento político".
La ex presidenta, contó que tuvo una charla con su abogado Carlos Beraldi, quien le dijo que ’si su Gobierno fue una asociación ilícita, este es una asociación ilícita terrorista, porque los ciudadanos sienten terror cuando les llega la factura de luz y de gas’.
Por su parte Macri declaró hoy que "la Justicia tiene que actuar en forma independiente" y afirmó que "nosotros no nos metemos", aunque sí dijo que "la Argentina que todos queremos es una en la que se respete en serio la democracia y la democracia dice que hay independencia de poderes".
Mientras Cristina se desentiende de las acusaciones y de la "herencia" que su gobierno dejó contra los trabajadores, la casta judicial toma un papel relevante como garante de la política de desprestigio contra el kirchnerismo.
La construcción de una polarización entre ’políticos corruptos’ y la actual CEOcracia -que no resiste el chequeo de los datos duros, al estilo panamá Papers- parece ser una de las principales estrategias del actual oficialismo.
(Fuente: Diario La Izquierda)